En la Alhambra medieval, dichas estancias albergaban la administración de justicia y la burocracia del reino, sirviendo de antesala al Mexuar o Sala del Consejo, donde se encontraba el trono de los primeros sultanes. La Portada del Palacio de Comares, promovida por Muhammad V en 1370 para conmemorar la conquista de Algeciras, representa una obra maestra de la decoración nazarí con su espectacular alero volado de canes tallados.
La configuración actual de estos edificios es resultado de múltiples intervenciones históricas. Los castellanos ampliaron el Mexuar en altura, creando una capilla y espacios residenciales. Posteriormente, Leopoldo Torres Balbás realizó una intervención fundamental en el primer tercio del siglo XX, eliminando los recrecidos cristianos y devolviendo al conjunto una volumetría más armónica, deprimiendo las cubiertas a una posición más estable. El arquitecto Francisco Prieto-Moreno continuó esta labor de racionalización en los años sesenta, eliminando el antepórtico del Cuarto Dorado y reduciendo la volumetría del conjunto.